viernes 27 de julio de 2012
 
 

Con identidad latina en el hemisferio sur

El desafío de los Pumas en la Championship será evolucionar en su juego manteniendo sus raíces históricas. La Columna de Claudio Leveroni en la edición de Tocata de este sábado.
 
El Cuatro Naciones esta a días de comenzar. Será un torneo que, por encima de los resultados que obtengan los Pumas en esta primera edición, marcará el inicio de una nueva etapa en el desarrollo y crecimiento del rugby argentino. En lo institucional la llegada al país, todos los años, de Australia, Sudáfrica y Nueva Zelanda permitirá ampliar la actual frontera de penetración social que tiene nuestro rugby. En lo deportivo ya es sabido que para crecer es necesario competir con los mejores, y estamos ante una oportunidad que no tiene ningún seleccionado europeo. 
El aprovechamiento de las circunstancias extraordinarias que presenta esta competencia dependerá de la capacidad dirigencial de quienes conducen la UAR, por un lado, y de jugadores y cuerpo técnico por el otro.
En lo referido al juego la pregunta que domina el escenario previo al debut es saber cuánto de nuevo encontraremos en el planteo táctico y estratégico de los Pumas. Algunas pistas dio Phelan esta semana en charla con la prensa después de una sesión de entrenamiento en el anexo del SIC. “Habrá variantes, fundamentalmente en la ofensiva”, puntualizó dejando entender que se verá la mano de Graham Henry en las próximas presentaciones. El entrenador del último campeón mundial ha insistido, y mucho, en un concepto en las charlas con los entrenadores argentinos cuando estuvo en nuestro país: Hacer el juego más simple. Con este criterio como base trabajó el neocelandés, haciendo hincapié en la innecesaria complejidad en la que muchas veces se desenvuelve el juego. Henry planteó cuestiones elementales tácticas e individuales, como marcarles a los jugadores la necesidad de correr hacia adelante, o aprisionar la pelota con los dedos y no con la palma de las manos para darle mejor dirección al pase. En lo táctico predomina la idea de simplificar a riesgo de ser predecible. “Aspiramos a tener menos movimientos pero bien ejecutados. Ser frontales con los delanteros para poder ganar metros que nos acerquen al ingoal rival”, explicó un Phelan muy entusiasmado por la buena relación que ha entablado con Henry en esta nueva etapa del seleccionado nacional.  
La tarea más importante del técnico principal de los Pumas es asimilar y volcar los conceptos de Henry manteniendo en el juego la identidad que el seleccionado argentino construyó en toda su historia. Phelan deberá tamizar las nuevas ideas para que no se transformen en un tapón que impidan el natural despliegue que caracterizar el talento de nuestro jugadores y sus destellos personales. La evolución no debe obviar ese sello lacrado que nuestro seleccionado construyó a través de tantas generaciones. No se trata de jugar como lo hacen las tres potencias rivales en la Championship, sino incorporar conocimientos que permitan potenciar el juego argentino sin anular sus principales características. Ese perfil latino, tan propio, deberá ser el distintivo que marque la diferencia con las otras naciones del Hemisferio Sur.
   
 
 

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