viernes 14 de septiembre de 2012
 
 

Crecer en paralelo

Noticias cruzadas que generaron sensaciones ambivalentes. Mientras los Pumas se agigantan en su juego, la UAR fue sorprendida por boqueteros de guante blanco.La columna de Claudio Leveroni en la edición de Tocata de este sábado.
 
Sensaciones encontradas ha dejado la semana. Por un lado la satisfacción de saber que los Pumas van por buen camino. Las tres primeras actuaciones en la Personal Rugby Championship nos permite proyectar una estela de fervor que hace ilusionar con alcanzar un triunfo mucho antes de lo que imaginábamos en la previa de esta primera edición del torneo. La distancia argentina, en su calidad de juego, con las tres potencias no es tan lejana como se suponía. Más importante es saber que estas buenas actuaciones no llegan solamente como resultado de una camada de jugadores con características especiales. Por el contrario. Ellos sintetizan y recogen lo que han dejado las generaciones precedentes. Imposible no ver la sombra de Hugo Porta en cada patada de Juan Martín Hernández, o descubrir que cuando salta Albacete el gran Aitor Otaño lo sostiene; o imaginar que cuando Juan Martín Fernández Lobbe gana metros en cada movimiento lo acompaña Pochola Silva, y ver en la guapeza de Camacho la de Julio Walther. En la potencia de Roncero descubrimos la del tano Carluccio o la de Dengra, en los pases de Vergallo los de Pichot, y en la irreverencia de Lucas González la de Martín Sansot. Más cerca o más lejos del tiempo actual los cruces y comparaciones pueden ser tantos como la rica historia que han entregado los Pumas en todo su recorrido. La contracara a esta buena noticia es otra conocida esta semana y, por cierto, es mucho menos agradable. La UAR presentó el miércoles último una denuncia penal que involucra a dos ex empleados sospechados de estar involucrados en administración infiel tras comprobar que se emitieron, falsificando firmas, 120 cheques por un valor superior a los 2 millones de pesos. La maniobra se produjo entre noviembre de 2011 y marzo de este año. Demasiado tiempo transcurrió para darse cuenta recién ahora de un faltante tan significativo. Sorprende la falta de controles en el manejo del dinero de la UAR y duele aceptar que semejante suma se puede deslizar por un canal invisible sin ser detectada rápidamente. En Australia, Agustín Pichot, el principal operador responsable de tener a los Pumas participando en la Championship, dio explicaciones ante la Sanzar por el hecho, y reconoció estar muy dolido por la estafa y por lo que se demoró en descubrirla, “Darse cuenta un año después es durísimo y mas como lo hicieron. Ahora esperemos al juez.”, expresó el ex capitán de los Pumas en su twitter. Es de esperar que en pocos días más la UAR amplíe la información (solo dio a conocer un escueto comunicado) sobre lo sucedido, y explique también que tipo de controles aplicará de aquí en más para evitar que se repita una situación similar. Sería conveniente que esos detalles se den en conferencia de prensa. Pese al gran esfuerzo individual que realizan algunos de sus integrantes, la UAR no logra aún ser en lo institucional un equivalente de lo que se esta demostrando en lo deportivo. Por ahora, ese correlato no existe.
   
 
 

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