Opinion
lunes 30 de septiembre de 2013
 
 

El desafío de ir por más

El rugby europeo vive momentos de zozobra mientras Argentina intenta buscar resultados para no quedar afuera de la elite del mundo ovalado.

 
Aguarde un instante...

Los Pumas van cerrando su segunda participación en la Championship con la particular preocupación de lograr resultados positivos que le permitan mantener un nivel superlativo en el lote de naciones referenciales del mundo ovalado. Los intereses que envuelven en la actualidad a la organización internacional del rugby obligan a estar muy atentos a los distintos acontecimientos que van sucediendo.

Como correlato de la crisis económica que envuelve al viejo continente el rugby europeo vive días de intensa catarsis. Esta semana la Federación Francesa anunció su oposición a la conformación de un torneo en reemplazo de la copa europea, y anunció que no les permitirá a sus clubes sumarse, junto a los de otras Federaciones, en el armado de un posible nuevo campeonato. Lo declaración sale al cruce de las negociaciones que están llevando adelante representantes de la Liga Nacional francesa (LNR) con la Premiership inglesa, con la intención de no participar más en la Copa Europea y generar su propia competencia continental: la Rugby Champions Cup. "No hay partido o competición internacional con participación de clubes franceses que puedan ser organizados al margen de la FFR, y sin su consentimiento previo", anunció en un comunicado la Federación francesa que recibió el sutil apoyo de la IRB aconsejando a las autoridades de la Copa Europea que pongan un mediador con la LNR para evitar el “golpe de estado” contra el más importante torneo continental de clubes de rugby. En realidad la rebelión, por encima de su justificación, busca articular nuevos espacios de poder dentro del mundo del rugby rentado. Sus resultados son inciertos aún.

El Hemisferio Sur, aunque por ahora menos tumultuoso, también busca consenso para reorganizar su esquema de competencias futuras. Diseñada como se encuentra en la actualidad la Championship tiene vida garantizada hasta el 2015. A partir de ahí existen propuestas para desdoblarlas (Australia y Nueva Zelanda por un lado, y Sudáfrica y Argentina por el otro) o sumar más naciones. Además, se habla de ampliar el Súper Rugby con posibilidades de introducir algún equipo de nuestro país. Aquí la Sanzar es quien manda y, por ahora, Argentina solo participa en calidad de invitada. Recién en el 2015 se evaluará si ingresa como un socio más o queda al margen de la organización. Teniendo en cuenta esta consideración no es difícil darse cuenta que es mucho lo que hay en juego, el rugby argentino debe consolidar su pertenencia al hemisferio sur. Lo debe hacer logrando resultados positivos en la Championship que le permitan llegar a la mesa de las negociaciones, ante sus pares de la región, con envión favorable. Es muy importante que se lo haga fortaleciendo nuestra identidad de juego, ratificando que los Pumas es mucho más que una marca publicitaria, sintetiza la raíz que identifica a los argentinos con el rugby. La inteligencia y capacidad estratégica que tenga la dirigencia de la UAR, buscando capitalizar lo logros argentinos, será el último eslabón en la lucha por mantener a nuestro país dentro del lote mandante del rugby mundial.  

   
 
 

Compartí

 
 
 
 
 
 

Otras de Columna de Claudio Leveroni