viernes 13 de abril de 2012
 
 

El rugby se quedó sin Capital

 

Se pone en marcha el Torneo de rugby más importante de América en un año tan especial como preocupante. Adelantamos la columna de Claudio Leveroni en la primera edición de Tocata del 2012 que se estará distribuyendo este fin de semana en todos los partidos del Grupo 1 y el más destacado del Grupo 2.
 
Como un ritual religioso que asoma cada otoño la ovalada vuelve a rodar, las ilusiones se ponen en marcha en un año que será muy especial para la proyección del rugby argentino. Es indudable que la incorporación de los Pumas a la Championship, asegurando la visita al país de Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica con sus correspondientes revanchas, fortalecerá la imagen del rugby potenciando su penetración social y alentando las competencias regionales. ¿Estará la URBA a la altura de las circunstancias para poder capitalizar lo que esto representa?. La pregunta viene a cuenta por la pasividad que ha mostrado el ente porteño ante las decisiones tomadas por la UAR en el armado de los seis encuentros que el seleccionado nacional jugará en nuestro país. Tan solo uno se realizará en Buenos Aires, el 29 de septiembre en el estadio único de La Plata ante Nueva Zelanda. Increíblemente, y pese a la nutrida agenda de competencias que tiene para este año, la selección Argentina no se presentará en la Capital Federal. Se trata de una decisión que deja afuera a una región, como es la zona norte y oeste de Capital y Gran Buenos Aires, que es la que cuenta con más cantidad de clubes, jugadores y simpatizantes del rugby en todo el país. 
Si tenemos en cuenta la rivalidad política entre la URBA y algunas otras uniones, que derivó en que por primera vez en más de 100 años de historia la UAR tenga como presidente un representante que no pertenece a la URBA, podemos inferir que quizás haya un tinte revanchista en esta decisión. Hasta hace menos de dos décadas atrás sucedía todo lo contrario, los test match se concentraban en la Ciudad de Buenos Aires dejando al resto del país sin posibilidad de tener a los Pumas en su propio territorio. Aquella injusticia comenzó a revertirse en la década de los noventa cuando Lino Pérez era titular de la UAR. Primero con Argentina – Japón en Tucumán en mayo de 1993, dos años más tarde (ahora con Felipe Ferrari al frente de la Unión) el jardín de la República fue escenario del cruce ante Italia por la Copa Latina, e inclusive los Pumas llegaron a presentarse, ese año, en Posadas para enfrentar a Uruguay por el Sudamericano. Desde entonces la distribución geográfica de la presencia Puma en partidos internacionales comenzó a ser más justa y equitativa. Repartieron su presencia por las principales ciudades del país como Córdoba, Mendoza, Salta o Rosario, y hasta hubo test en otras más pequeñas como Puerto Madryn donde se derrotó a Gales (27-25) en 2006. Las razones que se esgrime desde la UAR para ahora marginar a la capital del país de la presencia Puma en el 2012 son estrictamente económicas. Las provincias ponen plata por lo tanto los test se los lleva el mejor postor. Un argumento poco ligado al tan mentado espíritu del rugby.

 

   
 
 

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