viernes 24 de mayo de 2013
 
 

La vuelta a San Isidro

Inesperadamente fue Scioli quien anunció donde se realizarán las finales del Top 14 de este año. El gobernador provincial bendijo a la Catedral. La columna de Claudio Leveroni en la edición 238 de Tocata del sábado 25 de mayo.
 
La visita que esta semana realizó a San Isidro el gobernador bonaerense, para entregar escrituras de vecinos del Bajo Boulogne, derivó en una novedad para el rugby. En rueda de prensa Daniel Scioli, acompañado por el intendente local Gustavo Posse y el presidente del CASI, Carlos Varone, deslizó que este año la final del Top 14, tras disputarse durante tres temporadas consecutivas en La Plata, volverá a jugarse en San Isidro. Inmediatamente después del anuncio Tocata consultó a Luis Gradin que, en un primer momento, se sorprendió y después se extendió explicando que las jornadas finales representan una enorme erogación que supera las posibilidades económicas de la URBA, y no se podrían afrontar sin el aporte de un sponsor específico. El año pasado fue también Scioli quien inclinó la balanza para que el epílogo del campeonato más importante de América se concrete en Gonnet. Financió el evento a través de la Lotería provincial con un aporte de 800 mil pesos. En 2012 las aspiraciones de CASI quedaron postergadas después de llevar una propuesta más modesta que la provincial, consistía en la instalación de 4 mil butacas financiadas por el municipio de San Isidro. En esta oportunidad Scioli y Posse acordaron unir sus aportes para aliviar el peso que representa los aproximadamente 2 millones que, se estima, requerirá la realización de las fechas finales. Sin la presencia de grandes anunciantes o el apoyo estatal, sería imposible organizar estas jornadas. Su alto costo representa un fuerte condicionamiento en favor del mecenas de turno, permitiendo que la definición del escenario central quede supeditada a su mirada política. La decisión de Scioli debe ahora recorrer el camino que la formalidad establece. Para oficializarla habrá que esperar que se expida el Consejo Directivo de la URBA, algo que hará en algunas semanas. Una vez concretado esto habrá que pensar en como acondicionar la cancha central del CASI para que esté a la altura de las circunstancias. Habrá que volver a instalar graderías que complementen el cemento de la Catedral y lleven el escenario a su máxima capacidad posible. Los antecedentes, ahí mismo, hablan de finales con más de 10 asistentes. En 2008, la protagonizada por Hindú y Newman, convocó a 11 mil personas. Un año más tarde, con CASI e Hindú definiendo el campeonato, por primera vez se agotaron las 13 mil localidades que se pusieron a la venta. Tocata tituló en su edición siguiente: “Una fiesta con 13 mil personas y ni un solo policía”. Definido el CASI como el centro de escena, la URBA deberá también encontrar los otros escenarios complementarios, donde se distribuirán los 30 partidos que se deben disputar en las tres últimas jornadas. Seguramente se recurra a los clubes que se encuentren en cercanías del casco histórico sanisidrense, como el SIC. En 2012 el formato que presentó el CASI incluía a Olivos, Belgrano y San Patricio. Lo manifestamos muchas veces desde aquí mismo, la rotación del escenario principal para las finales del Top 14 resulta saludable, tanto como la presencia de los Pumas jugando en distintos rincones del país. Las finales volverán a La Plata nuevamente y es de esperar que también, en las temporadas que vendrán, los clubes del corredor oeste del Gran Buenos Aires puedan ser protagonistas de jornadas similares. Una forma de abrir las puertas para que más gente se incorpore a la pasión por la ovalada.
   
 
 

Compartí

 
 
 
 
 
 

Otras de Columna de Claudio Leveroni