viernes 26 de agosto de 2011
 
 

Llegó el momento de la partida, Nueva Zelanda espera

Atrás quedó el único test del año para los Pumas. En dos semanas debutan en el mundial enfrentando a Inglaterra en Dunedin. Se entremezclan dudas, preocupaciones y optimismo. La opinión de Claudio Leveroni en Tocata para este sábado.

 

A mitad de semana los Pumas partirán hacia Nueva Zelanda sabiendo que, una vez más, afrontarán un mundial sin la preparación adecuada pese al mucho tiempo que han tenido para trabajar juntos. Llegarán a Dunedin con un solo test jugado en el 2011, lo que representa una enorme desventaja frente a rivales como Inglaterra y Escocia que además de iniciar el año disputando el Seis Naciones, han completado su preparación con varios choques más en la ventana de agosto. Phelan lo sabe tanto como los jugadores, pero no se recuesta en esta deficiencia para analizar el presente del seleccionado. Prefiere ser optimista y mirar el lado lleno del vaso. “Quedé conforme con el rendimiento del equipo. Es una buena manera de construir a futuro”, afirmó después del partido ante Gales. El futuro esta muy cerca, quizás demasiado para poder pulir y afinar acciones del juego. La apuesta es que Argentina pueda mantener durante los 80 minutos lo que pudo hacer en la primera media hora en Cardiff. En ese tramo del encuentro el equipo tuvo un patrón de juego, con individualidades que sumaban al conjunto respetando una planificación. También conformó el rendimiento físico general, y saber que jugadores con poco rodaje en este tipo de encuentros aprobaron su examen, tal el caso de Julio Farías Cabello. No menos reconfortante resulta saber que en este nivel argentina tiene recambio asegurado en casi todos sus puestos, incluyendo aquellos donde menos oferta hay. En este punto la extraordinaria evolución de Agustín Creevy es sorprendente, y cada vez que hablemos de él habrá también que recordar que ha sido Phelan quien lo convenció para que deje su puesto como tercera línea y pase a ubicarse entre los dos pilares. Mérito del entrenador que observó, en el 2008, las condiciones del ex-jugador de San Luis al tiempo que vislumbraba la necesidad de cubrir un puesto que tiene como merecido titular a un Mario Ledesma con 38 años.
En las puertas del test ante Inglaterra, que se jugará en dos semanas, el interrogante es saber si los Pumas podrán sostener ese plan de juego que duró media hora el sábado último, o tendremos la versión declinante de los 50 minutos restantes. En ese segundo tramo el equipo se mostró desarticulado, impreciso en el line propio, y le faltó actitud para sobrellevar el duro golpe de recibir dos tries en un par de minutos, producto de errores groseros en la coordinación del sistema defensivo. Pese a ese bajón los Pumas mantuvieron algunas características de su juego que serán vitales para su suerte mundialista. Obtención y control de pelota, un perfil dominante del rugby de nuestros días que va limitando la utilización del pié, en pelotas a cargar, como herramienta estratégica. Y si hubo mayor control significa que la tarea que se desarrolló en las formaciones móviles y en los repiqueteos (pick and go) ha sido efectiva, esa es otra buena noticia. Los errores no forzados de los Pumas frente a Gales se cometieron en el traslado de la pelota (varias veces se cayó hacia delante y hubo pases forwards), y no durante esas formaciones. Visto así, se puede entender que el optimismo de Phelan, en creer que Argentina podrá rendir durante el mundial mucho más de lo que muchos suponen, se sienta sobre bases más sólidas que simples especulaciones que pueden surgir del miedo al fracaso.

   
 
 

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