viernes 05 de abril de 2013
 
 

Que el árbol no tape al bosque

El torneo de rugby más importante de América se pone en marcha. La UAR parece desconocerlo marginando nuevamente a la Capital Federal de la agenda Puma en la Championship. La columna de Claudio Leveroni para la primera edición del año de Tocata acompañando la primera fecha del torneo de la URBA.
 
Pese a los permanentes cimbronazos que se generan desde su frágil organización institucional el rugby argentino continúa su crecimiento. Año tras año se aprecian logros deportivos y mejoras en el esquema de organización de alta competencia que nos permite ser muy optimistas sobre el futuro. Hay con que serlo, no es un optimismo sin sustento. Sin embargo, la realidad también esta reclamando la necesidad de impulsar modificaciones en conductas institucionales que mantiene la UAR. La entidad madre del rugby nacional ha sumado importantes aciertos en los últimos años. Tiene en su haber dos logros que han sido determinantes para mantener el envión del crecimiento del rugby argentino: obtuvo financiamiento de la IRB para implementar el Plan de Alto Rendimiento, que ingresó en su quinto año y ya ofreció muy buenos resultados que se pueden apreciar en los dos principales seleccionados mayores; y además ingresó como invitada a una organización como la Sanzar, posibilitando la incorporación de los Pumas a la Championship. En 2015 se evaluará si la UAR pasa a ser un socio más, con los beneficios correspondientes, de la organización de este torneo. En el debe de la UAR se encuentra la incomunicación que mantiene sobre el manejo de los fondos que recauda el rugby argentino, incluyendo la defraudación millonaria denunciada el año pasado. El ocultamiento es una conducta histórica que, desde siempre, ha sostenido la entidad como si se tratara de un resorte legítimo de su poder. En estos tiempos que corren se exige cada vez más transparencia en la conducta pública, y la UAR no puede quedar ajena a esa demanda. Por encima de las resoluciones que tome la justicia, debe exponer sobre lo sucedido despejando las dudas que existen sobre la estafa que sufrió. Debe dar precisiones sobre el monto (se habla de 2 y hasta 5 millones de pesos) para que la información no se alimente con rumores; y más importante aún es saber si ha implementado algún sistema de control administrativo interno que evite repetir una situación similar. Estos puntos no se aclaran con comunicados oficiales, ni con reportajes aislados de personajes secundarios en la responsabilidad política de la UAR. Una conferencia de prensa, convocada por las máximas autoridades, sería lo más saludable. Finalmente, queda por preguntarse cual será el rol de la URBA en su relación con la UAR. Buenos Aires viene de dos años de muy pobre gestión donde ha perdido peso en la UAR. El recambio de autoridades, con Luis Gradín al frente, hace pensar que vendrá un tiempo de revalorización bonaerense. No hubo buen comienzo, la primera pulseada se ha vuelto a perder al conocerse que, increíblemente, la Capital Federal seguirá marginada de la presencia Puma en la Championship. Un injusto castigo para la unión que aporta más clubes, jugadores y simpatizantes al rugby argentino.
   
 
 

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