martes 27 de noviembre de 2012
 
 

El Rugby y La Paz

La Fundación Rugby Sin Fronteras completó con éxito su misión de realizar un  Scrum en Jerusalén donde chicos palestinos e Israelíes empujaron por la Paz. Bautista Segons, presidente de la ONG, envió una carta donde cuenta los periplos para conseguir esta proeza y sus emociones.

 

Jerusalén,  noviembre de 2012

Un milagro de amor en el scrum de chicos palestinos e israelíes de Rugby Sin Fronteras por la Paz

"Hoy, ¡hasta Dios se Emocionó!"

Y si porque en un lugar donde nunca llueve mas que unas gotas, donde hace casi 70 años están en guerra, en donde hace 10 días se desató una escalada de violencia que hacia más de 20 años que no ocurría que dejo un saldo de horror que no es cuantitativo, donde vivimos la locura de la guerra en carne propia durante una semana, en ese lugar, se juntaron chicos Palestinos (autorizados especialmente, gracias a una gestión del Centro Peres por la Paz) y chicos israelíes, a compartir un día de Amor, de diversión, de Paz, con la excusa de una pelota que nunca habían visto en su vida, ovalada, que no se puede picar, no te la devuelve ninguna Pared, solo la podes recibir de otro amigo!!!

Convivieron durante seis horas, junto a los miembros de Rugby sin fronteras (Pocho Filtrin, Martin Chieli, Gerardo Carro, Ricardo Villar, Gonza Prados, Gerardo Merello, Gisella Busamiche) jugando un partido simbólico de Rugby, y terminaron empujando todos juntos abrazados y para el mismo lado, en un scrum gigante, bajo un cartel que dice EMPUJAMOS POR LA PAZ  en cuatro idiomas (Hebreo Arabe, Ingles y español)

Un gesto minúsculo, como espectáculo, pero gigante como contenido, ya que las personas que hoy se dieron sita en Jerusalén, representan el sentimiento de millones en el mundo, que empujan por la Paz, desde sus lugares, que piensan en una sociedad, mas inclusiva, mas tolerante, llena de Amor y Paz!

En un clima de muchísima emoción, ya que 48 horas antes, ninguno por estos lados dormía tranquilo y  las mañanas se teñían de fotos escalofriantes, en el día de hoy se vieron muchísimas lagrimas, pero de una composición química distinta, ya que las lágrimas de emoción, de alegría, de felicidad, no son iguales a las de Dolor, angustia, impotencia, odio.

Por eso decimos que hasta Dios se emocionó, porque todo sucedió, bajo una lluvia que nunca se ve por aquí, lluvia que sirvió para limpiar  esa energía densa que quedó los últimos días, y sirvió, para que nos abrazáramos más fuerte, al momento de empujar por la Paz.

Volvemos con un apodo que nos llena de orgullo, y mas comprometidos que nunca, porque en el partido de la vida, los que conducen son los chicos

Los locos de la Paz de la Fundación Rugby sin fronteras

Juan Bautista Segonds

 


   
 
 

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