Opinión
viernes 07 de junio de 2019
 
 

Los límites de la súper liga sudamericana

Hubo acuerdo para fijar la cantidad de jugadores argentinos que tendrán las cinco franquicias de los otros países.

 
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La súper liga sudamericana va encontrando su rumbo a medida que se definen los límites que tendrán las franquicias que competirán en este torneo a partir del año próximo. Uno de esos límites, seguramente el que más inquieta frontera adentro del rugby argentino, es cómo será y cuanto afectará a los clubes la incorporación de jugadores en los equipos que participarán. Si bien aún no se oficializó, ya hubo consenso para establecer que aquellas representaciones que no son de nuestro país no podrán tener más de cuatro argentinos. La competencia tendrá dos equipos de Brasil, dos de Uruguay y uno, aún por definirse si será para Chile o Paraguay. Tampoco se permitirá sumar más de un jugador por club afectado por esta convocatoria.

 

Esta pauta de convivencia pre establecida representa que esos cinco equipos absorberán un máximo de 20 jugadores. Es de suponer que, en su gran mayoría, serán aquellos que estén dentro del plan de alto rendimiento de la UAR, y no se encuentren incluidos en el plantel argentino que se presentará para este torneo. Visto así, la liga sudamericana no parece ser una amenaza que vaya a desmantelar planteles de clubes que participan en los distintos torneos locales. Más bien representa una oportunidad para nutrir el calendario de competencias, y crear oportunidades para jugadores con posibilidades y aspiraciones de acceder a peldaños más altos en el rugby profesional. Este tipo de torneos con equipos fantasía apenas referenciados en regiones, suelen carecer de empatía con el habitual público que nutre las tertulias de los sábados ovalados. Sucede con el Súper Rugby que mantiene escenarios semi vacíos en casi todos los encuentros que se disputan tanto sean en Australia, Sudáfrica, Nueva Zelanda y en menor medida en nuestro país. En realidad, estas naciones armaron la competencia para evitar que sus jugadores migren a Europa, tentados por la poderosa billetera de los clubes del viejo continente. Algo similar sucede por aquí. Argentina logró poner cierto freno a esa tendencia que aún continúa, pero en menor medida que años atrás. Uruguay lo padece mucho más, ya no solo con jugadores propios en Europa, tiene once participando en equipos de Estados Unidos. La liga sudamericana buscará fortalecer el rugby regional. Se trata de una necesidad que, en el mediano y largo plazo, beneficiará al rugby argentino.  

   
 
 

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