Opinón
viernes 06 de julio de 2018
 
 

Los secretos de Hindú

Lo realmente importante no es llegar a la cima, sino saber mantenerse en ella.

 
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Una postal que se repite con llamativa continuidad en los últimos 22 años. Hindú levantando trofeos, acumulando campeonatos como ningún otro para ser dominador absoluto del país ovalado en estas dos últimas décadas. Sus registros son contundentes. El sábado último alcanzó el cuarto título consecutivo del nacional de clubes. Lleva nueve coronaciones en el torneo que organiza la UAR desde 1993. En sus vitrinas lucen otras diez copas como campeón de la URBA.

Cómo explicar tan extraordinario recorrido en un club que logró su primer título en 1996 y hasta poco antes de ese año era protagonista de los torneos de segunda división. Para bosquejar alguna respuesta a esta pregunta es necesario observar la dinámica y el pensamiento que envuelven a sus protagonistas.

Hindú obtiene estos resultados por su obcecada consecuencia a mantener un estilo de juego, repetirlo en todas sus divisiones y extenderlo exitosamente en el tiempo. No se trata de una camada de jugadores de características especiales que pusieron al club en semejantes alturas. Nada de eso. Uno de los secretos del éxito es el buen enlace logrado para traspasar, de una generación a otra, una forma de vivir el rugby sosteniendo siempre el vertiginoso concepto de pelota viva. No es el único secreto. Hay otros tan o más valiosos aún. El club es la casa donde están los amigos que se eligen en la vida. Don Torcuato es el barrio. Uno de los pocos donde se pueden ver pibes con camisetas de rugby, obviamente de Hindú, jugando en las calles. Es un capital humano de incalculable valor. Hindú no sale a buscar pibes para que abracen la ovalada, los pibes buscan a Hindú, quieren vestir esa camiseta y ser parte de la mística que la envuelve.

En estos últimos años de tanta acumulación de coronaciones Hindú aportó una muy buena cantidad de jugadores a los seleccionados nacionales. Ahora, la buena nueva es el aporte de entrenadores. En la historia del club los entrenadores han sido protagonistas centrales para ese exitoso traspaso de valores, que como una posta fueron trasladando de camada en camada. Son ellos los que han mantenido viva la llama del deseo de pertenencia sin claudicar en el estilo de juego.

Nicolás Fernández Miranda suma sus conocimientos a los de Mario Ledesma para conducir el plantel de Jaguares, y Gonzalo Quesada está siendo tentado por la UAR para ingresar al staff el año próximo. Sus conocimientos son parte de los secretos de Hindú para alcanzar y mantenerse en la cima.

   
 
 

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