miércoles 28 de septiembre de 2011
 
 

Fiesta en la plaza de un pueblo apacible

Palmerston North, la ciudad donde se alojan los Pumas por estos días, tiene el encanto de la campiña neocelandesa con mucha tranquilidad. Tanto es así que después de las cinco de la tarde las calles quedan literalmente vacías para dar paso a una serenidad absoluta que acompaña la escenografía campestre que rodea la ciudad.

 

Así es la vida normalmente aquí, pero con un mundial de rugby las cosas algo cambian.Asi es que la comuna local organizó una fiesta este miércoles movilizando a centenares de escolares y sus familias a la plaza central para homenajear al rugby con distintos juegos que se propusieron a partir de estructuras plásticas inflables. No será la única actividad. Se inauguró el museo del rugby, único en Nueva Zelanda, y también se realizará un gran asado (prometen hacerlo al estilo argentino) el próximo sábado en un club de rugby local.

   
 
 

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