sábado 15 de octubre de 2011
 
 

Francia es el primer finalista

En la primera de las semifinales de la Copa del Mundo, Francia derrotó a Gales por 9-8, en el choque disputado en el Eden Park de Auckland, y llegó por tercera vez en su historia a la final de una Copa Mundial de Rugby.

 

 

 

El Dragón jugó 60 minutos con un hombre menos por la temprana expulsión de su capitán Sam Warburton. Francia consiguió tres penales por intermedio de Morgan Parra y el medio scrum de Gales, Mike Phillips, anotó el único try del partido.

Con este resultado el conjunto de Les Bleus, jugará la tercera final de su historia (1987, 1999 y 2011) y el Dragón no logró conseguir por primera vez el pase al encuentro definitivo.

Comienzo parejo

Gales abrió el marcador a los siete minutos de juego con un penal de su apertura James Hook, desde la izquierda, para poner adelante a su equipo por 3-0. Un rato más tarde en otro envío factible a los palos, el diez se resbaló cuando estaba por impactar la pelota y desvió el penal que hubiera ampliado la ventaja para el Dragón.

A los 18 minutos de juego se produjo una jugada clave que modificó el partido por completo. El capitán de Gales Sam Warburton fue expulsado por un tackle peligroso sobre el wing francés Vincent Clerc, y su equipo se quedó con 14 jugadores. Y unos minutos después, tras una infracción en un scrum, el pateador de Les Bleus, Morgan Parra, estableció el empate transitorio 3-3.

James Hook volvió a fallar un penal para su equipo cuando el trámite del partido seguía siendo parejo. Pero Parra no perdonó cuando tuvo su chance y puso arriba a su equipo por 6-3. Gales fue a buscarlo durante los últimos minutos del primer tiempo pero no tuvo precisión en los últimos metros de la cancha. Francia apeló a su defensa y a conservar la exigua diferencia en el marcador.

Dragón al ataque

En el segundo tiempo los galos salieron con decisión al ataque. Parra falló un drop antes de los dos minutos de juego, pero Les Bleus siguieron presionando aprovechando el hombre de más, y a los 10 minutos, el apertura consiguió un nuevo penal que amplió la ventaja: 9-3. Gales no podía salir de su territorio, pero cuando lo hacía demostraba que estaba para dar pelea a fondo en el partido.

Cuando promediaba el segundo tiempo y Francia regulaba, a la salida de un ruck dentro de las 22 yardas, el medio scrum del Dragón Mike Phillips aprovechó una floja cobertura en defensa de los franceses y se filtró para apoyar el primer y único try del partido e impedir que el resultado se les fuera de las manos. El 9-8 en contra produjo un impacto emocional en el espíritu gales que se fue al ataque con el apoyo de su público.

Pero Les Bleus jugaba el partido con inteligencia. Basaba su estrategia en la defensa y en mantener la pequeña ventaja conseguida con el pie de Parra. El partido estaba abierto y era para cualquiera de los dos. Pero Gales iba, sin muchas ideas pero con mucho orgullo y amor propio, atacaba y se animaba a más, buscaba su primera final en una Copa Mundial de Rugby... y llegó un penal para Gales a cinco minutos del cierre, pero la patada del fullback Leigh Halfpenny se quedó apenas corta. Y con ella se escaparon las últimas chances y esperanzas de los miles de galeses que coparon el Eden Park.

El premio fue para Les Bleus, que sin ser más que el Dragón, manejó con inteligencia el partido para conseguir una nueva final para los tricolores, que estarán en la definición, una vez más, en el encuentro que se disputará en el Eden Park el domingo 23 de octubre a las 21.00.

   
 
 

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