miércoles 02 de noviembre de 2011
 
 

Bernard Lapasset celebra el éxito del mundial

El francés declaró que el torneo consiguió los principales objetivos de promover el perfil del rugby y Nueva Zelanda en todo el mundo. Además celebró el buen resultado financiero que representó el mundial tanto para Nueva Zelanda como para la IRB.

 

La victoria 8-7 de Nueva Zelanda sobre Francia, en la final de la Copa Mundial de Rugby 2011, le bajó el telón a un torneo que logró todos los objetivos en venta de entradas, patrocinio y difusión ya que más de 100.000 aficionados internacionales se unieron a los neozelandeses para seguir los partidos durante el torneo.

"Nueva Zelanda 2011 será recordada como una Copa del Mundo de Rugby excepcional. Fue un torneo en el que la rica cultura de Nueva Zelanda y su patrimonio, estuvieron de la mano con la tradición del rugby y sus valores". Afirmó Bernard Lapasset titular de la IRB y agregó "Los neozelandeses deberían estar orgullosos de su evento. Fue especial por recibir el todo el cariño de la gente largo y ancho del país, y la bienvenida a los 20 equipos y 100 mil visitantes internacionales que llegaron. Fue algo notable".

Lapasset también elogió a los organizadores del torneo y el espíritu de estrecha colaboración que hicieron de esta Copa del Mundo de Rugby una de las más grandes.  "Nueva Zelanda 2011 posicionó al país como anfitrión de un gran evento y un destino turístico excepcional. También abrió nuestro deporte a nuevos públicos y marcó un estilo para los futuros anfitriones" añadió el francés.

Un estudio independiente encargado por la tarjeta de crédito que patrocino el evento, durante el torneo, indicó que el evento ofrecerá beneficios económicos directos para Nueva Zelanda por un valor de NZ $ 750 millones y más de NZD $ 2 billones en beneficios a largo plazo. "Los significativos beneficios económicos demuestran el verdadero valor de la Copa del Mundo de Rugby para el país anfitrión, los sectores del Gobierno, el turismo y de negocios. Lo mejor de Nueva Zelanda 2011 es que no quedarán "elefantes blancos". El legado es claro y de larga duración".

El torneo también ofrecerá la plataforma financiera para que la IRB pueda seguir invirtiendo fondos que son vitales para el crecimiento y la prosperidad de todo el mundo de Rugby. Después de la copa del mundo la IRB tendrá un excedente estimado en 128 millones de dólares. Lo que representa para la entidad madre del rugby mundial el 95% de sus ingresos para financiar el resto de las competencias.


   
 
 

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